Atento: Deslocalización
Al principio fue la privatización de Telefónica que, con el discurso de una supuesta mejor gestión empresarial, la libre competencia y el beneficio de un mejor servicio para los usuarios; quedó en manos de unos empresarios amigos del poder político de entonces.
Tras la externalización de los servicios de la empresa y el cierre de sus oficinas de atención a los usuarios – en Ferrol ubicada en su día en la Avenida de Esteiro – trajo el nacimiento de empresas subcontratadas. Mas los usuarios no percibieron beneficios y los nuevos trabajadores precariedad laboral, reducción de salarios y regresión en sus derechos.
Pero, en esta aldea global las ansias exponenciales de reducción de costes y enriquecimiento rápido traen para la filial de Telefónica, “Atento” en A Coruña – en la mayoría de los casos teleoperadoras – el despido de dos centenares de trabajadores, en línea con los despidos masivos de esta empresa por toda España, por la deriva de su trabajo a países como Marruecos o latinoamericanos como Perú y Colombia.
Esta noticia, es una más, que en los últimos tiempos saltan ya con mucha frecuencia a los medios de comunicación y vemos que en otros sectores (automóvil, por ejemplo), en el mejor de los casos la deslocalización se retrasa con una reducción de salarios y derechos sociales; que pueden acabar provocando en nuestras sociedades la regresión económica, como así destacaban hay poco desde la Comisión Europea, a causa de un retroceso en el consumo ciudadano.
Mucha de la responsabilidad reside en una inadecuada respuesta por parte de los agentes sociales e institucionales. La deslocalización parcial o total de las empresas no puede despacharse como una simple reducción o cese de la actividad económica, sino, como lo que es: una quiebra fraudulenta de la empresa por causa de la ambición desmedida.
Ante estas quiebras fraudulentas son necesarias tomar medidas que obliguen a las empresas a tener una verdadera responsabilidad social – más allá de la publicidad – con las sociedades en las que están. Desde mayores indemnizaciones y garantías de recolocación de los trabajadores; sanciones, recuperación de los beneficios fiscales, tributarios y de las subvenciones; medidas que incidan en la participación sindical en la gestión conjunta de las empresas; hasta llegar, en determinados casos a la reconversión de la actividad y de la titularidad privada en colectiva de los afectados.
Las empresas abandonadas por los empresarios y recuperadas por los propios trabajadores a lo largo de América del Sur es un camino a explorar, también, en los casos de deslocalización en Europa.
Las sociedades democráticas deben caracterizarse por la defensa de los sectores más débiles y del bienestar colectivo. Los intereses de los ciudadanos están por encima de la codicia de los consejos de administración que sólo responden ante sus accionistas. La precariedad económica es una agresión a la democracia, a la igualdad y caldo de cultivo para la fractura social.
La defensa del empleo estable y de calidad, junto con proyectos empresariales con verdadera responsabilidad social y no ficticia, son parte de un bien colectivo que hay que proteger y anteponer a los intereses de aquellos que entienden la actividad económica como depredadores.
Además, en el caso de “Atento”, estamos asistiendo a otro peligro para los intereses de los usuarios; y que desde la Agencia Española de Protección de Datos deberían explicar como se puede transferir, por indicación de Telefónica, datos personales de carácter identificativo, características personales, circunstancias sociales, detalles de los empleos, información comercial y de consumo, datos económicos financieros y de transacciones de sus clientes; información sensible a países sin las garantías necesarias o accesibles a los usuarios españoles.
Precarizar los servicios telefónicos implica, también, precarizar los derechos de los consumidores. Está muy claro que aquí los intereses de los trabajadores de Atento Teleservicios y de los usuarios de Telefónica son los mismos.
Por eso, es necesario la solidaridad con los trabajadores de Atento Coruña y, por parte de las Autoridades políticas y laborales una intervención contundente (aquí sí) contra las decisiones de la empresa y de quien la ampara, Telefónica.
Publicado hoy en el Diario de Ferrol, en lengua gallega
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Antes Sintel,hoy vosotros,el proceso es imparable,pensemos en que proceso de politicas neoliberales esta sumergida la sociedad mundial y entenderemos porque nos pasa lo que nos pasa.A caido el muro y por lo tanto el estalinismo,craso error pensar que el capitalismo iba a mejorar la condicion humana.Sistema que basa sus principios ideologicos en la desigualdad.Empecemos a reconocer por tanto que el mundo sigue dividido en clases,hoy mas que nunca,las privatizaciones,deslocalizaciones y otros procesos lo confirman.Lo que os pasa a vosotros por lo tanto no es un echo aislado del contexto general.Es dificil entender que sabiendo donde nos desenvolvemos nuestra burocracia sindical base solamente su accion sindical en la negociacion y el pactismo,avalando con su politica los intereses de la patronal y de los gobiernos de turno,de todos modos,por la propia crisis del sistema,resurgira el principio de clase.Para acabar,desearos el mejor desenlace a vuestra justas revindicaciones,participar masivamente en las organizaciones sindicales a pesar de sus dirigentes,os trasmito mi solidaridad en mi nombre y de los compañeros del comite por la constitucion de la S.SINDICAL DE CC.OO de los trabajadores de contratas de la petroquimica de Tarragona.SALUD
Por la solidaridad de la CLASE OBRERA,por la recuperacion de nuestros instrumentos de lucha,participa con nuestra pagina http://trabajadoresdecontratas.blogia.com